El ministerio de igualdad, creado en el año 2008, es algo que nada más nacer creó un montón de críticas a su alrededor. ¿Cuál es su objetivo? ¿es realmente necesario un ministerio de este tipo?
Lo cierto es que la mayoría de la gente sabe que existe porque, de vez en cuando, saca diferentes campañas que nos recuerdan que siguen en activo.

Si ahora mismo te preguntasen qué harías para reducir el grave problema de la explotación sexual estoy seguro de que se te ocurrirían varias propuestas. El ministerio de igualdad, en un alarde de improvisación, se ha gastado varios millones de euros en aplicar la suya: regalar posavasos.
Hace varios días se han repartido unos 5 millones de posavasos con el lema: "no a la explotación sexual" en 13000 bares diferentes.
Sin duda esta campaña ha dado un gran resultado. La gente, nada más leerlo, se ha dado cuenta de la atrocidad que resulta explotar sexualmente a una mujer y el número de mafias ha bajado a un nivel espectacular.
Sí, estaba siendo irónico.

¿Qué pretendían con semejante estupidez?

Con esta campaña se han tirado a la basura unos cuantos millones de euros que, tal y como está la situación hoy en día, no hacen falta, ¿verdad?.

1 comentario:

Daniel dijo...

Quizás sólo hacían falta unos posavasos para que los mafiosos se dieran cuenta de su grave error y decidiesen enmendar su actitud.

Bromas aparte, este no es más que uno de los casos en los que veo inútil la publicidad. Esta sirve para dar a conocer nuevas marcas y productos y para recordarnos también aquellos más maduros.

Sin embargo, las campañas de concienciación siempre me parecieron un tanto superfluas. La gente sabe que hay que reciclar, sabe que no hay que superar la velocidad máxima, que hay que ponerse el cinturón, que hay que ahorrar agua y energía, que se debe condenar la violencia de género y otras muchas cosas más. Si no lo hace de motu proprio, ¿un anuncio conseguirá hacerlo?

Es más, ¿acaso alguno de esos asquerosos borrachos puteros estarán lo suficientemente sobrios como para leer un posavasos?